viernes, 4 de septiembre de 2015

Matricularse ¡Un auténtico peñazo!

Siento no haber escrito nada durante tanto tiempo, aunque no creo que os importe, ya que a poca gente le habrá interesado lo más mínimo mis alucinaciones mentales expuestas hace unos meses. Pero me agrada exponéroslas ya que alguna cosa que me ha ocurrido a mí dentro en este concurrido sistema educativo, puede que lo hayáis presenciado vosotros o sentido en vuestra propias carnes.

Hace unos meses me inscribí en un nuevo instituto en el que tenía la opción de estudiar segundo de bachillerato artístico, "buff" en mi vida tuve que recopilar semejante cantidad de papeles referidos a mí, menos mal que no me pidieron mi certificado de defunción, por que en tal caso sospecharía algo: fotocopia del DNI, libro de familia, fotocopia de la tarjeta sanitaria, expediente académico... (y demás documentos que ni sabía que existían).


En fin, lo había conseguido, tenía plaza para segundo de bachillerato, aunque habría sido una tremenda contrariedad el no conseguirlo, ya que fui de los primeros en hacerlo (en Febrero). Solo me quedaba sacar el curso adelante. 


Después de mucho esfuerzo y dedicación... noches en vela... un verano de mierda... conseguí sacar la asignatura... una de las cinco que debía sacar. Pensaréis "No me lo creo" Seguro que te has rascado el culo en lugar de preparar las materias" pues lo juro ante el mismísimo universo, por mi santa abuelita, por mi madre, mi padre, mi hermano, mi perro, mi gata (la cual me observa con incredulidad), mis peces, y la araña majestuosa que se encuentra en una esquina de mi habitación, JURO que he estudiado. 

En fin, después de condenar al universo a un futuro incierto, os seguiré relatando.
Hoy, después de esperar junto a la mitad de mi clase, con incertidumbre, la llegada de nuestra "justa" y "comprensiva" tutora... no se presentó, seguramente tendría una buena razón para no acudir un soleado día de verano, uno de los últimos de las vacaciones, el único día que podía presentarse para darnos las notas. 
Pues como la honrada mujer ni siquiera avisó, tuvimos que esperar una hora, una hora hasta que una profesora de dignó a entregarlas. Descubrí con espanto, que repito, y no sólo eso, por que me confirman que debía presentarme en el nuevo instituto lo antes posible esta misma mañana, para matricularme para primero de bachillerato, ya que quedaban pocas plazas.

Después de media hora de camino, conseguí llegar al nuevo instituto, en el que debía exponer mi situación, ya que para matricularme para primero debería llevar otra vez todos los impresos necesarios... y como comprenderéis amigos míos... no los tenía a mano.

Llegué exhausta hasta conserjería (a pesar de madrugar, en mi cuerpo sólo se encontraba a medio digerir un zumo) y le expuse mi situación, su respuesta "Pregunta en secretaría" entre en el habitáculo, y me encontré con una mujer muy atareada que me respondió "Habla con el Jefe de Estudios", y finalmente... descubrí que el jefe de estudios se encontraba reunido en ese momento... debía esperar hasta la 13:30 y eran las 11.40, y secretaría cerraría a las 14:00.

Luego, de haber paseado a mi perro pues estaba orinándose en mis muertos... hacer algunas tareas en casa... volví a desandar lo andado (que no me queda cerca precisamente) hasta el instituto, y conseguí comunicarme con el Jefe de Estudios, "No quedan plazas" antes de coger un bolígrafo e intentar inútilmente acabar con mi vida dijo... "Pero quedan plazas para el vespertino" y yo, que con tal de huir de mi anterior instituto, lo acepté.

Tenía el sobre de la matrícula, pero ni yo ni los conserjes tenían boli, y debía ir antes al banco para pagar el seguro escolar, el cual me dijeron que cerraba en 15 min. Me trasladé inexplicablemente hasta el banco cuya localización desconocía, completando satisfactoriamente la transacción (además de obtener un bolígrafo para completar el sobre) pero... inútil de mí... no llevaba conmigo la tarjeta sanitaria, dejando incompleta la casilla de seguridad social. 

Me encaminé de nuevo hasta el instituto, llegando casi a la hora de cierre. Les pregunté si era esencial el número de seguridad social, me dijeron satisfactoriamente que no. Me acerqué hasta la pobre mujer atareada que quería irse a su casa, y le entregué la dichosa matrícula.

VICTORIA          

jueves, 26 de marzo de 2015

Lo que hay que aguantar


Mis profesores están descontentos con mi clase (1ºBach), porque muchos hemos conseguido aprobar filosofía (creo que suspendieron 5  de 27 alumnos)… lo sé, ¿A que parece bastante incongruente? Digo yo, que es algo positivo.

El caso es que la media de mi clase por alumno, por no hablar del resto de grupos, es la de suspender 5 asignaturas de 10.

Pues lo que le han dicho a mi profesor de filosofía es que, o pone los exámenes muy fáciles, o que hemos copiado todos.
Bueno no sé a qué viene tal despropósito, si en la pasada evaluación suspendió un tercio del grupo filosofía.
 Lo gracioso es que poniendo como ejemplo castellano y economía, asignaturas en las que, como mucho de 27 alumnos han aprobado 6 personas…no he oído quejas por parte de ningún profesor, en mi opinión si yo fuera profesora me avergonzaría de mí misma por no conseguir sacar ni a un tercio de mi clase adelante.
Pero lejos de cambiar su método de enseñanza, los profesores se escudan en éstas brillantes excusas (cito textualmente) :

“Cómo vais a aprobar si sólo estudiáis 10 min”

“Sois tan inútiles, que no seríais capaces ni de lavarme el coche”

"Ni plantar lechugas sabéis" 
(si ya tienes una lechuga bien hermosa, es un poco tonto volver a plantarla)

“Estáis aquí calentando silla, gastando el dinero del contribuyente"

Bastante cómico esto, ya que yo quiero ir a clase para sacarme el bachillerato y de paso adquirir conocimientos útiles para mi vida, en vez de oír despotricar a un funcionario que cobra como poco unos 2.000 euros brutos al mes por trabajar como mucho 6 horas diarias, y lo peor, despotricando negativamente hacia mi persona.

Con todo aquello, no digo que todos los profesores sean así, tengo tres  profesores (de 10) decentes, que explican bien, y me ponen unas notas que se acercan al trabajo que hago, al tiempo que le dedico al estudio, y a mi comportamiento en clase.

Y volviendo a las brillantes alucinaciones de una de mis profesoras…”Estáis aquí calentando silla, gastando el dinero del contribuyente”… -pues para aclarar un poco esto, su sueldo como profesora está pagado por los impuestos de cada contribuyente… es decir, pagado por mi madre, mi padre, mis abuelos…  y como toda persona que ha trabajado o trabajó, ya que parte de sus sueldos están destinados para mantener los servicios públicos (y para otras cosas que no deberían).

Yo ahora mismo (aunque ellos no se lo crean) estoy estudiando para poder tener un trabajo, y por consiguiente también poder darles la oportunidad a otros de acceder a una enseñanza pública gratuita y de calidad (que, por lo que estoy viviendo, no me ha quedado claro eso de que sea de calidad).

En resumen, que nos pusimos las pilas en filosofía mis compañeros y yo, y ahora pretenden hasta quitarnos el mérito de eso.